
Los exploradores perdidos encontraron un campo de girasoles
Me aventuré, sin saber que lo rápido que se marchitan los girasoles. Son plantas extremádamente volátiles. Un día las ves radiantes, sus pétalos conversan con el sol, dando los buenos días al astro rey… y a la mañana siguiente ya empiezan a presentar signos de sequedad. Un par de días más tarde, no es más que un triste cadáver, con sus hojitas marchitas, alicaídas. La piel muerta de lo que fueron. Piel muerta que la tierra tomará de abono. Que tomaré de abono.
Bellos y sin vida son girasoles de Van Gogh
Sidonie – Giraluna